12 de junio, 2017

Por Alison Booth y Lisa Vaas, redactoras en Naked Security de Sophos

Imágenes filtradas de Obama practicando el Islam en la Casa Blanca. Trump legalizando la cacería del águila calva. La cancelación de Saturday Night Live. Venta de arroz de plástico en México.

¿Qué tiene en común toda esta información?

Son noticias falsas o también conocidas como “fake news”, que aunque ya han sido desmentidas, siguen circulando en Facebook y otras redes sociales. Aunque las noticias falsas no son nuevas, su existencia se hizo más notoria desde el año pasado, durante las elecciones presidenciales en Estados Unidos y se espera que haya un boom en México el próximo año.

A pesar de que Facebook cuenta con un nuevo sistema de comprobación de noticias y de que se ha asociado con empresas como ABC News y Associated Press para verificar la información noticiosa, las historias falsas siguen haciendo de las suyas, incluso el tráfico a los sitios web de fake news se ha disparado con todo y las alertas de que no son contenidos verdaderos.

Lo que está pasando en Europa

Uno de los mayores problemas que causan las fake news a nivel mundial es la influencia en los votantes durante las época electoral.

La Comisión Europea, está invirtiendo más recursos y personal a su equipo de tareas contra la desinformación bajo una iniciativa conocida como East Stratcom Task Force.

Alemania está trabajando en establecer un centro para luchar contra la desinformación e invitó a los partidos políticos a no utilizar robots sociales y noticias falsas durante sus campañas.

En Francia, 17 redacciones están trabajando en equipo con Facebook y Google para el servicio de comprobación de datos, en un proyecto llamado CrossCheck para hacer frente al crecimiento de noticias falsas.

Otra parte importante del problema es el negocio que se genera con las noticias falsas, a partir de las compañías o partidos que pagan por crearlas y difundirlas, y a través de los anuncios publicitarios que aparecen en estos sitios.

¿Qué podemos hacer como internautas?

1.- Identifica qué medio está publicando y quién es el autor. Más que entender de tecnología sofisticada, lo que se necesita es conocer las redes sociales y los medios, para identificar las notas falsas. Una forma fácil de hacerlo es revisar la fuente de la información, fijarse en que la publicación sea realmente de un medio conocido y no de un blog o un sitio con un nombre de dominio extraño o muy similar al de un medio auténtico.

Que sea nuevo un medio no necesariamente significa que sea una farsa. Si surge la duda, investiga quién es el autor. Para hacerlo twitter y Linkedin pueden aportar más información sobre su existencia, profesionalismo y tendencia.

2.- Lee a profundidad el contenido. Probablemente el título sea muy escandaloso para atraer clics, shares, reacciones y comentarios. Antes que nada, lee el artículo completo. La redacción también puede dar una pista sobre la veracidad de la información, si tiene miles de faltas de ortografía, es muy probable que no sea información legítima.

Otra clave para reconocer fake news es si la información apela a los sentimientos, ya sea enojo o miedo, en lugar de informar. Si es así, lo más recomendable es comprobar que sea verdad y hasta estar seguro, evitar dar click al sitio, compartir o poner like.

3.- Mantén la calma y conoce los sitios de broma. En todo el mundo han nacido sitios de noticias apócrifas para burlarse de la realidad y criticarla, como El Deforma, que ha logrado engañar no sólo a los lectores sino a medios a nivel internacional. Regresemos al primer punto: revisa el sitio y el autor.

4.- Revisa la fecha de la publicación. Es probable encontrar noticias antiguas que se relacionan a un hecho actual rondando en sitios o redes sociales, pero que en la actualidad pueden ocasionar ruido o desinformación.

Si bien los medios, las empresas de tecnologías de la información, el gobierno y otras instituciones deben establecer mecanismos para controlar la propagación de noticias falsas, el papel de los usuarios es parte fundamental en la cadena para combatir la desinformación.