Por Carla Martínez Guillén

La relación entre los profesionales de Relaciones Públicas y los periodistas, los reporteros «de a pie», puede ser de ganar-ganar siempre y cuando se maneje de manera inteligente.

Los expertos en RP se encuentran entre la espada y la pared, es decir, entre sus clientes y los reporteros.

Ante varias quejas y complicaciones que he escuchado tanto por parte de los RP como de los reporteros que somos el primer contacto con los encargados de la comunicación corporativa, decidí elaborar un listado donde comparto experiencias que pueden abonar a la relación RP-Periodista.

Ah, ojo, esto es dirigido principalmente a quienes hacen comunicación corporativa o social de los sectores empresarial, finanzas, economía, telecomunicaciones y tecnología.

  1. No nos llamen y se suelten con el rollo de su evento o posibilidad de entrevista, primero pregunten si tenemos posibilidad de escucharlos ¡por favor!
  2. ¿Llamada, correo electrónico o Whatsapp? En lo particular prefiero que me envíen un mensaje por Whatsapp con la debida presentación (hola soy X de Y agencia) y me cuenten brevemente el tema. El correo también funciona, lo que más se complica son las llamadas ya que podemos estar en conferencia, evento, entrevista o «en tránsito» ya sea transporte público o manejando.
  3. ¿Cubres parques y cementerios? «No», ¿quién cubre ahora, me puedes dar su contacto y quién cubre en otros medios? En teoría, las relaciones públicas incluyen la talacha de leer los periódicos y revistas, escuchar radio y ver TV para saber quién cubre qué fuente, por favor, no nos pidan el contacto de nuestros compañeros y no nos llamen si no vieron qué fuente cubrimos.
  4. Tu editor me dio tu contacto y me dijo que tú irás al evento/harás la entrevista. Los editores y los reporteros nos comunicamos, incluso podemos tener una buena relación personal, no nos mientan si no hablaron con nuestros jefes para concretar un tema.
  5. Conferencias nocturnas: después de las 6 p.m. se complica toda cobertura, para empezar será difícil que pueda incluirse en la edición impresa, si es el caso, por otra parte el movernos en esos horarios suele ser un suplicio después de que anduvimos desde las 7 a.m. corriendo entre eventos y entrevistas.
  6. ¿Cuándo publicas, me avisas cuando salga, ya publicaste? Hay mil factores que pueden retrasar o eliminar una información o entrevista. Es posible que sea parte de un reportaje especial, que no se publica de inmediato, puede ser una solicitud que, por alguna extraña razón no sale a la luz o puede ser que ya se publicó y ni siquiera nosotros recordamos la fecha. Hacer monitoreo suscribiéndose a los medios impresos o contratando el servicio es recomendable.
  7. ¿Puedes cambiar la cabeza, entrada, comentario, dato? Generalmente (¡siempre!) los reporteros no decidimos las cabezas o títulos de las notas (también sufrimos por eso) , si el cambio es justificado se realiza previa autorización de los editores pero en otros casos es evidente que el cambio es para favorecer a su cliente y no hay manera de que suceda, no insistan.
  8. Va a ir el presidente, CEO, director general, titular de la dependencia, fundador… ¡pero no es cierto! Mentir sobre la asistencia de un directivo no los ayuda pues aunque vayamos a su evento, no publicaremos nota ya que nuestro interés radica en cuestionar al personaje que nos aseguran asistirá.
  9. Responder correos. Un «no tenemos comentarios al respecto» ayuda muchísimo, dejamos de esperar una posible respuesta, los dejamos de molestar y podemos tomar decisiones rápidas sobre el ángulo y contenido de una nota o reportaje.
  10. Eventos en el fin del mundo, léase Santa Fe, Periférico Sur o zonas de difícil acceso son un verdadero calvario pues tenemos que regresar a las redacciones o contamos con otros eventos, conferencias o entrevistas agendadas y nos complican el día, la vida y la cobertura.
  11. Te contacto para ofrecerte una entrevista exclusiva… la cual haremos como 25 medios. Si se ofrece a más de un reportero NO es exclusiva, dejan mal a su cliente y crean un mal antecedente en la fuente.
  12. Si nos invitan a una cobertura fuera de la ciudad o del país, consideren momentos para que podamos enviar la información en tiempo real y para impreso o medios electrónicos, de lo contrario es posible que mandemos tarde la información y no se publique o que ni siquiera tengamos oportunidad de generar contenidos.
  13. Asimismo, acudir a eventos lejos de nuestra ciudad de origen no significa ir a pasear, vamos por información que probablemente no se generará en nuestra localidad por lo que si nos invitan sólo para quedar bien, no nos ayudan.
  14. «Hola Carmen, Claudia, Carolina o Karla…No conocer el nombre del reportero y escribirlo en correos o enviar mensajes de Whatsapp con nombres incorrectos no motiva a que demos una respuesta.
  15. ¿Me puedes pasar el audio de la entrevista de mi cliente o de mi competencia? Los RP son ustedes y hacer su chamba representa doble trabajo para nosotros.

Estas son algunos de los temas que enfrentamos diariamente y que ante los retos informativos de esta nueva era es importante que consideren pues es un trabajo que beneficia a todos.

¿Eres reportero y tienes más ideas de cómo ayudar a los relacionistas públicos para cumplir con su trabajo? Comparte en los comentarios tus ideas.